MURES – GUMIEL – LIMONES – TOZAR – LOS OLIVARES – MOCLÍN. MAPA DE SITUACIÓN
MOCLÍN Situado al noreste de la provincia de Granada, ocupa una superficie de 112,7 km.2. y alberga siete núcleos de población: Gumiel, Limones, Moclín, Los Olivares, Puerto Lope, Tiena y Tózar. Desde las primeras épocas de la historia de la humanidad, Moclín ha sido testigo del paso de distintas culturas que dejaron su huella en los numerosos yacimientos arqueológicos de su municipio. La prehistoria dejó: La Cueva del Malalmuerzo y numerosas pinturas rupestres en las cavidades de sus sierras como Corcuela, Araña, Bermejas, Cuevas de las “Vereas” y otras. Los romanos dejaron las Villas de Los Olivares, Tiena la Alta y los silos de Tózar. La cultura hispano-musulmana dejó la fortaleza de la Villa de Moclín y el sistema de atalayas, receptoras y emisoras de noticias hacia la capital del reino. La caída de Granada conlleva la repoblación de esta zona por gente castellana, dándole los Reyes Católicos al Marqués de Casablanca, Juan de Baeza, la zona sur y las vegas del río. La historia escrita comienza a partir del catastro del Marqués de la Ensenada, existente en el Archivo Municipal, que es una gran fuente de información.
MAPA DE RECORRIDO
DESNIVEL
RECORRIDO
Partimos de Mures, en la provincia de Jaén, y nos dirigimos a Gumiel. Por una senda nos dirigimos hacia el cortijo de D. Pedro y en dirección sur tomamos el camino del Cortijo San Marcos pasando posteriormente por los cortijos de Malera, Malerilla y bordeando Cerro Baldío nos metemos en el camino de las chozuelas, que pasado el cortijo de St. María, nos lleva a Limones. En este trayecto los campos de cultivode cereales se alternan con algunos árboles de ribera que se divisan a lo lejos y la no muy alta Sierra de Limones. Saliendo de Limones nos encontraremos el Cortijo de la Higuerilla y las pinturas rupestres de la Cueva de Limones. A nuestra izquierda la Sierra de Limones con su pico más alto Los Morrones de 1.182 m. Entramos en Tózar por el camino del cementario. Contrasta la suavidad del valle que presiden los pueblos de Limones y Tózar, con sus cultivos de olivos y grandes extensiones de cereales, y el valle abrupto de Olivares surcado por el río Velillos. Dejando Tózar nos introducimos por el Camino de Velillos hasta el valle de Olivares, pasando por la impresionante garganta de la Hoz o Gollizno (que toma su nombre de la Sierra de la Hoz). Se pierden las veredas por lo exuberante de la vegetación. El río Velillos, rápido y con aguas turbias, nos acompaña hasta Los Olivares, que hace honor a su nombre, con un paisaje a lo lejos de puntos verdes puestos en formas geométricas que se pierden a la vista. Un sendero empinado nos conduce a Moclín que nos recibe enseñando los restos de su fortaleza árabe.
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